
Plata de ley o plata 925
enero 15, 2025Estrenamos el blog con un tema más que interesante: el oro y los kilates. A menudo habréis visto nombres como «oro de ley», «oro de 24 kilates», o de 14, de 18… incluso oro de 750 ml. ¿Qué significa cada una de estas cosas? Pues es muy sencillo. ¡Vamos a ello!
El oro es un metal noble que reacciona con muy pocos otros elementos. Es uno de los motivos por los que es tan preciado: no se oxida, no pierde el brillo, es fácil de trabajar pero a la vez muy fuerte… Sin embargo, tiene un problemilla: es blando. Sí, el oro puro es (relativamente) blando. Seguro que habréis visto películas de piratas donde, al coger un doblón antiguo, los personajes le pegan un mordisco, se supone que para comprobar si es oro. ¿Por qué lo hacen? Porque el oro es tan blando que, al apretarlo entre los dientes, se le deja una marca. ¡Ojo!, sólo si es oro puro. Cuando el oro se mezcla con otros metales (por ejemplo se hacía con plomo, que era mucho más barato), que suelen ser más duros, la aleación resultante se vuelve también más dura.
Precisamente para valorar la pureza del oro, en la Edad Media europea se acuñó el término «quilates«. Proviene del italiano «carato», que a su vez viene del árabe «qīrāṭ», que viene del griego «kerátion» y que significaba «semilla de algarroba» y que se acabó convirtiendo en una medida de peso. Todo esto son curiosidades, sí.
El hecho es que se empezó a utilizar el «kilate» como medida de la pureza del oro dentro de una aleación, y se mide sobre 24. Así, el número de kilates indica la cantidad de oro que hay en cada aleación. Oro de 24 kilates, por lo tanto, es oro puro: 24 partes sobre 24. También se lo llama «oro fino«, y es un oro que tiene una pureza de alrededor del 99% (porque conseguir una pureza más alta es bastante caro). Precisamente si se quiere conseguir esa pureza tan alta (de hasta el 99,9999%) se trata de oro certificado, y no se usa para trabajar con él sino como inversión.
A partir de ahí, el oro más común, tanto que habitualmente se lo conoce como oro de ley, es el oro de 18 kilates. Significa que, de cada 24 partes, 18 son de oro. O, lo que es lo mismo: un 75% es de oro. De ahí lo de «oro de 750 ml«, que significa oro de 750 milésimas (750 partes de oro sobre 1.000). Normalmente se hacen joyas con este tipo de oro por dos motivos: el primero, claro, que el precio de la joya es algo más bajo (el oro es muuuy caro, en otras entradas hablaremos de ello). Pero sobre todo se hace porque, al estar mezclado con otros metales (plata, cobre… hay muchas aleaciones), el oro se vuelve más duro y así las joyas son más resistentes. ¿Se pueden hacer joyas artesanas con oro de 24 kilates? ¡Claro! Pero al llevarla unas cuantas veces, empezarán a quedarle marcas, especialmente si es un anillo.
A partir de ahí, se puede encontrar oro de cualquier kilataje, aunque los más habituales son el oro de 14 kilates y el oro de 9 kilates. En este caso sí que se hace para conseguir un metal algo más barato: tanto el de 14 como el de 9 siguen siendo amarillos, brillantes, bonitos y muy duraderos, pero el precio se reduce significativamente.
¿Cómo se puede descubrir la cantidad de kilates que hay en el oro, por ejemplo en una joya? Hay diversas formas, como espectrómetros (que utilizan rayos X) o hasta probadores electrónicos, que miden la conductividad del oro, pero el más habitual es una prueba de ácidos. Contiene una serie de ácidos que reaccionan con el oro y una piedra de toque donde rascar el metal.

El proceso es muy sencillo: se rasca un poquito la joya sobre la piedra de toque hasta dejar unas marcas. Luego, sobre esas marcas se le aplica una gota de ácido y cada uno de estos ácidos «se come» una cantidad distinta de kilates. Si al echarle una gota del ácido de 24 la marca se va, significa que tiene menos kilates. Así, se van echando gotas sobre cada marca (de 24, 18, 14…) hasta que una no desaparece, y entonces se sabe que el oro tiene, al menos, esa cantidad de kilates.
Y recordad: en Sensei Jewels hacemos nuestras joyas a mano, por lo que podemos trabajar con todas las variedades anteriores. Normalmente hacemos las joyas en plata de ley o en oro de 18 Kilates, pero siempre ofrecemos también opciones para hacerlo en 14 o en 9 (son los dos más habituales). O en oro blanco, oro rosa… ¡lo que prefiráis!





